martes, 20 de agosto de 2013

“Creo en un Dios que es una persona, Krishna que es un niño azul”

Insatisfecho de su vida terrenal, el joven Sebastián Mayorga, se aferra a una vida espiritual en donde encuentra la felicidad de su espíritu y de su alma a través de una nueva filosofía que le despierta la fe por un ser supremo que según él le ha cambiado la vida.

Entre hombres danzando y cantando,  en las calles de Carabobo en el Centro de Medellín, vestidos con túnicas blancas, de cabeza rapada y con mechones de pelo en su parte trasera, se encuentra Sebastián Mayorga, un joven de 21 años, de contextura delgada, test blanca, cabello negro y lacio,  que desde los transcurridos caminos de Carabobo, toca una llamativa campana de color dorado y canta en voz alta junto con sus compañeros, después de culminar su canto, Sebastián dice: “ este es mi nuevo mundo, ahora para todos mi nombre ya no es Sebastián sino Baladev Vidyabhusan Das que es el nombre sagrado que me asignaron en el templo y  desde hace dos años he venido entregando mi vida a la filosofía Hare Krishna”

Para Sebastián la filosofía Hare Krishna consiste en trabajar el amor con krishna, que es reconocido por lo creyentes como un niño azul o señor supremo que apareció en la tierra hace 5000 años para transmitirle a los humanos el conocimiento de la verdad absoluta que significa practicar el amor y propagar la frase de krishna que dice: abandona las religiones y entrégate a mí, esto lo han hecho a lo largo de los años a través de las prácticas vaisnava que determinan el amor y dedicación por krishna y se hacen por medio de mantras (canciones) con instrumentos como el radhe rani , vedas (libros del conocimiento) como el bhagavad-gita que eran las palabras de Krishna  y el maha mantra universal que es una oración que dice lo siguiente: Hare Krisna Hare Krisna Krisna Krisna Hare Hare Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare.

Sebastián asegura nunca haber imaginado llegar a ser parte de esta filosofía pues nunca le han gustado los cánticos y muchos menos las oraciones, “me parece increíble que después de todo lo que fui en mi vida pasada, haya podido lograr encontrar la tranquilidad absoluta” dice.

Hace tres años Sebastián era un joven común que vivía junto con su padre y su hermano en el municipio de Bello, Antioquia, él como la mayoría de los jóvenes era de religión católica, salía con su amigos a pasar el rato, y tenía una muy buena relación con su hermano, también tenia una amiga llamada Valentina a la que consideraba una de sus mejores compañeras y eran inseparables, por otro lado había acabado de terminar el colegio y estaba entusiasmado en buscar una carrera que le apasionara. Un mes después se dio cuenta de que le llamaba mucho la atención la antropología y compró un formulario en la Universidad de Antioquia para presentar el examen de admisión, pero al poco tiempo su vida tuvo un giro de 360 grados.

Por un lado su padre, con el que había permanecido toda su vida le confesó que realmente no era su padre, y por otro lado todos sus amigos se habían alejado pues a raíz de aquella inesperada confesión, Sebastián se convirtió en una persona malgeniada, triste y sola, tanto así, que hasta llegó a alejarse de su mejor amiga valentina y de otros compañeros con los que solía salir, a partir de eso Sebastián comenzó a sufrir una crisis emocional, en donde se la pasaba acostado en su cama todo un día sin querer hacer nada. Un día, estando en su casa, un amigo cercano llamado Julián lo llamó  para invitarlo al templo con el fin de darle a conocer  la filosofía Hare Krishna, él decidió ir y cuando empezó a escuchar los mantras y las oraciones, pensó dentro de si mismo que esa gente estaba loca, pero hubo un día en especial que le entró un enorme gusto por la filosofía Hare Krishna, un hombre estaba leyendo un libro llamado el  bhagavad-gita (las palabras de Krishna) y a pesar de que no entendía nada de lo que estaba leyendo sintió en su interior una paz y tranquilidad que nunca había sentido, a partir de ese día Sebastián siguió yendo y yendo hasta que un día soñó con un árbol y mucha gente a su alrededor que lo adoraba y cuando volvió al templo, se dio cuenta de que ese árbol con el que había soñado era real y se llamaba Tulasi:  el árbol sagrado de krishna, desde ese momento Sebastián sintió que en ese lugar podía llenar todos esos vacios de su vida y se quedó a vivir en el templo, allí comenzó a practicar las costumbres del templo Hare Krishna, poniéndose una túnica blanca como símbolo, rapándose la cabeza y volviéndose vegetariano.

Hoy, en los espacios de su templo, ubicado al lado de la Iglesia de la Veracruz, rodeado de imágenes de un niño azul al que denominan krishna, Sebastián se sienta  en una silla café y con un vaso de agua en la mano dice: “uno es como un vaso de agua que tiene tierra en el fondo, uno siempre tiene que recibir el conocimiento y entenderlo, me apasiona esta nueva filosofía porque todos los días uno aprende algo más, en mi cuarto tengo mi propio altar, y en mis ratos libres me dedico a cantar mantras con instrumentos en las calles y a  practicar el yoga y el hata yoga que son posturas del cuerpo con niños y jóvenes, para mí el yoga significa ir más allá del cuerpo, incluso tengo una página web www.yoga.webs.tl en donde explico todo lo que tiene que ver con este tema. También me apasiona el cultivo de orgánicos y me encanta estudiar y trabajar en el mundo hindú con la medicina natural llamada ayurveda que es la ciencia de la vida porque enseña como prolongarla”

En cuanto a la familia y amigos, Sebastián se ha alejado mucho de ellos, el hermano, Francesco Mayorga, fue uno de los más afectados al darse cuenta de la decisión que su hermano había tomado, “fue algo difícil de aceptar, me dio duro y algo de malgenio al ver que iba como a dejar de lado todo y no estudiar como a todos nos han formado, sin embargo ahora pienso que al haber entrado a esa filosofía Hare Krishna ha sido bueno para él y más en su madurez ya que tiene más convicciones en la vida que lo han llevado muy lejos, en general me parece que fue una buena orientación para él y me encanta que esté feliz, pues siempre fue un niño con una mentalidad muy diferente a la de todo el mundo” y cabe decir que para Francesco, el nuevo modo de vivir que tomó su hermano ha sido un ejemplo para él ya que Sebastián es uno de los seres que más quiere en la vida y aunque no han sido los mejores amigos siempre cuentan el uno con el otro. Así Francesco concluye diciendo que se siente muy orgulloso de él y que definitivamente lo considera un ejemplo de vida.

Por otro lado, su mejor amiga Valentina piensa lo contrario a Francesco, ella afirma que aunque su personalidad va más ligada a lo espiritual y a su tranquilidad, cosa a la cual, antes no le daba tanta importancia, ahora es lo que más prima en su vida, esto ha generado que la relación afectiva entre ellos, sea el motivo por el cual se halla creado una distancia que hasta el día de hoy, ha sido extrema, pues sus nuevos hábitos de vida le han impedido continuar no solo con la estrecha amistad que tenía con Valentina sino también con el resto de sus allegados “antes solíamos salir a comer o ir al cine, él siempre se le medía a lo que fuera, pero ahora desde que está en esa nueva filosofía me desilusioné mucho, lo que más me afectó fue saber que se había vuelto vegetariano, ahora ya no podíamos volver a salir para hacer lo que hacíamos antes, en conclusión nuestra amistad se deterioró mucho hasta el punto en que no volvimos a hablar por muchísimo tiempo, ahora que lo volví a ver me siento muy extraña, es como ver a un amigo comportándose de una manera que no tiene nada que ver con lo que era antes, para mí Sebastián entró a esa religión porque allá encontró el apoyo que no había podido hallar en sus momentos de crisis".




Sin embargo a Sebastián nunca le ha importado lo que dicen sus familiares y amigos y parado en un restaurante ubicado debajo de su templo, al lado de la iglesia de la Veracruz en el centro de Medellín, dice: “la verdad es que en este lugar estoy muy feliz, no me interesa lo que digan o piensen de mí, mi única fe es ese niño azul y siempre me dedicaré a practicar el amor por Krishna”. Para culminar Sebastián resalta que sus objetivos como Hare Krishna son buscar siempre el equilibrio entre carácter y nobleza y  resalta que la conclusión de su vida es la frase que dice: no hay verdadero conocimiento si no hay amor, la mejor practica es cuando uno es amoroso y la mejor enseñanza es cuando se logra identificar con el cuerpo y con el alma.