martes, 20 de agosto de 2013

LOS COLORES, UN BARRIO DE CONTRADICCIONES


Para muchos, un barrio es considerado como un lugar que es exclusivamente para vivir, en cambio, para otros, sus casas, árboles, patrimonios, problemáticas, representan el recuerdo y el amor de un lugar que ha quedado marcado en sus memorias por sus vivencias, acontecimientos e historias. Así definen el barrio Los Colores, las personas que allí lo habitan.
Los Colores, un barrio con historia…

Ubicado en la comuna 11, este barrio que va desde la calle Colombia hasta la quebrada la Iguaná y de la carrera 70 hasta la carrera 80, era llamado Estadio Norte, “sólo hasta septiembre de 1993, el decreto 997, del Municipio de Medellín decidió cambiar el nombre del barrio por el actual Los Colores”.[1]

Antes de ser urbanizado, este sector contaba con pocos pobladores y mangas extensas. “Recuerdo que esto era pura zona verde, no habían iglesias ni casas, ni calles, solo caminos para toros que se salían de los potreros. La única edificación que había era la fábrica Invatex en donde se hacían hilos y telas” dice don Fabio Londoño, quien lleva 48 años trabajando en el sector como barbero. “La Estrellita” es una de las barberías más reconocidas por las personas del sector, no solo por el buen trabajo de don Fabio, sino también por el estilo particular de su negocio: Ubicado en la calle 53, en un garaje pequeño con sus paredes de azul cielo visiblemente desgastadas y seis sillas blancas Rimax. Llama la atención su viejo televisor a blanco y negro de perilla y antena y su antigua silla donde atiende a los clientes. “Esta silla tiene 50 años conmigo” expresa Don Fabio con una simpática sonrisa.

      





             




Don Fabio también comenta que las primeras unidades residenciales en construirse en el barrio, fueron Los Colores etapa 1, 2, 3 y 4  y menciona que fue gracias a estas unidades que las personas asociaban Los Colores como el nombre del barrio.
La importancia de estas unidades en el desarrollo del barrio nos la confirma doña María Lucila Castrillón, una antigua habitante del barrio, propietaria de la peluquería Marluc. Doña María Lucila es una encantadora mujer de estatura baja, cabello castaño claro y vivos ojos cafés, su impecable forma de vestir se ve reflejada en el orden y excelente presentación de su negocio, un acogedor lugar de paredes y pisos blancos relucientes que contrastan perfectamente con las sillas verde limón . “Hoy estoy cumpliendo 36 años de trabajar sola en esta peluquería. Yo misma me encargo de que mi negocio esté modernizado, los tiempos cambian” afirma con un deje de orgullo que no puede ocultar.




En este mismo sector comercial de Los Colores Etapa 1, se encuentra tal vez la tienda más representativa de la historia del barrio: El Granero Los Colores. Su primer propietario fue casualmente el padre de doña María Lucila. “Mi padre José Luis Castrillón al que apodaban cañosamente “El Ñato” fue el legítimo fundador de este granero en el año 1974, cuando se empezó a constr uir la unidad residencial”.
Sentada en sala de su peluquería, Doña María Lucila en un tono melancólico evoca una triste historia: “Hace 20 años,  mi papá decidió vender el granero ante el dolor de haber encontrado a su hijo muerto en el cuarto de su casa”.
Estratégicamente, ubicado en una esquina de la calle 53, la más transitada del barrio, este granero aun conserva la tradicional estructura de tienda de barrio con su revuelto completo de mercado y granos. Su actual propietario es Don Carlos Gómez, un señor maduro de bigote espeso y poco cabello, amable y conversador como la mayoría de los tenderos.


A partir de este momento don Carlos nos da varias referencias que nos ayudarán a conocer muchos algunos detalles sorprendentes sobre la historia de este barrio.
Con un aire de experto, nos habla de cómo la heladería Kungfú, la más antigua del sector, fue construida en el año 1965 y cinco años después uno de los dueños fundó la hoy muy reconocida Mimos. Esta heladería que queda también en la calle 53, conserva casi intacto su decoración original con sus ventanas ovaladas en madera, sus parasoles y sillas de la época.



Nada es perfecto: la seguridad, una paradoja en el barrio Los Colores…

Contario en lo que podría pensarse en un barrio con la presencia de la Cuarta Brigada y un CAI de policía, Los Colores también se ve afectado por algunos problemas que son un dolor de cabeza para los habitantes del sector.

Por un lado está el tema de seguridad. “Lastimosamente el barrio se ha vuelto muy inseguro, en los 18 años que llevo trabajando en la calle 53, nunca había visto tantos atracos como ahora, muchas veces he visto motociclistas que les quitan los bolsos a las mujeres del barrio que van para sus casas” expresa algo contrariado don Carlos.

Otro testimonio muy importante es el de doña Diana Gómez, dueña de la panadería El Limonar, tres cuadras más abajo del Granero Los colores. “los ladrones en moto, abundan por el sector atracando a las personas que se bajan de los buses y siguiendo los carros para robarles. Hace poco, un señor que vive en Brisas del Estadio, le tocó tumbar la puerta de entrada de la unidad porque unos motociclistas lo venían persiguiendo para robarle”

Doña Flor Pinilla miembro de la Junta de Acción comunal (JAC) del barrio y Doña Fary Bedoya, representante de la Junta Administradora Local (JAL), coinciden en que las personas del sector se quejan, porque se supone que somos un barrio que está protegido por la Cuarta Brigada y por el CAI de Cuatro Vientos. “Muchas personas dicen que han visto como los ladrones atracan al frente de los soldados y estos no hacen nada al respecto”, afirma Doña Flor. “Los soldados se defienden diciendo que ellos no son policías y que su mandato es no moverse del lugar que se les fue asignado porque pueden ser sancionados” agrega doña Fary.

La misma situación también se presenta con el CAI del Parque Cuatro Vientos. “La seguridad ha disminuido mucho porque a pesar de que el sector se encuentra aparentemente en constante vigilancia, en la práctica no es así. Solo acuden en el momento de un robo y si capturan al ladrón lo castigan con algún tipo de oficio y después lo liberan” expresa Daniela García, una joven vecina del parque.

“Este parque, fue construido en el año 1975 en unos terrenos baldíos que solo usaban algunos vecinos para jugar un picaito de futbol y por honor a los ventarrones, que, desafiando todas las direcciones, deambulaban por aquel terreno, los habitantes del barrio lo llamaron Cuatro Vientos”.[2]

La movilidad, un problema crónico y creciente…

La movilización en el barrio Los Colores es cada vez más complicada, influyen en ello dos factores importantes. El primero, es el cierre diario de las vías aledañas a la Cuarta Brigada después de las a las 8:00 pm. Los habitantes se quejan porque esto origina un aislamiento del resto de la ciudad. “Este es uno de los barrios de más difícil acceso, siempre que hay un evento de orden público, el barrio queda aislado de Medellín”, comenta Iván Gil, habitante del barrio. Por otro lado se lamenta doña Doris Jaramillo, Presidenta de Sanción Social. “Con el cierre de estas calles a muchos de los que vivimos aquí nos perjudica en tiempo, en distancia y económicamente porque nos toca dar una vuelta gigante para poder llegar a nuestras casas y es un gasto más en gasolina”.
El segundo: la superpoblación del barrio, ahora con la construcción tanto de nuevas unidades y edificios residenciales como de nuevos locales comerciales, la limitación de la movilidad de los carros ha sido un problema para los habitantes del barrio. “La movilidad se ha afectado mucho y ahora empeoró con la construcción de un separador en el cruce de la 53 con la 74”, comenta Diana Gómez dueña de la panadería El Limonar.


La Cuarta Brigada, un buen o un mal vecino…

La Cuarta Brigada es parte fundamental de la historia del barrio. “Fue construida el 30 de diciembre del año 1919 mediante el decreto 2446 firmado por el Presidente de esa época, Marco Fidel Suarez. Años después se empezaron a edificar casas y luego urbanizaciones alrededor de esta sede del Ejército y se conformó entre otros, lo que es ahora el barrio Los Colores”.[3]

Hoy, algunos habitantes del barrio viven inconformes con la compañía de este vecino. “La Cuarta Brigada representa parte de la fuerza pública Colombiana lo que implica ser enemigos de muchos grupos al margen de la ley”, dice María Cristina Carreño, habitante del barrio, quien también recuerda aquella época en que se vieron gravemente afectados por múltiples atentados de la mafia y la guerrilla. “Nunca se me olvida cuando en el año 1996 Pablo Escobar lanzó un petardo desde el Cerro del Volador a la Cuarta Brigada. Afortunadamente la granada cayó a tres cuadras y solo produjo pérdidas materiales” comenta.

En este sentido, don Carlos Gómez del Granero Los Colores, dice que va a impulsar una propuesta para que la Cuarta Brigada quede por fuera de la ciudad que según él es como debería ser. “Nosotros corremos un grave peligro, en caso de una guerra, seríamos el blanco”, sentencia don Carlos con cara de preocupación.

Por el contario hay otros habitantes del barrio que hacen referencia positiva a la Cuarta Brigada como sinónimo de seguridad. “Nosotros nos sentimos muy tranquilos al tener la Cuarta Brigada tan cerca. Nos da tranquilidad y nos cuidan”. 

Buscando el progreso: ¿En detrimento de la calidad de vida?

El barrio Los colores se ha vuelto un sector atractivo para algunas constructoras. Negocios y terrenos baldíos han ido desapareciendo para dar paso a grandes proyectos inmobiliarios y comerciales.

“Desde el año 2003 hasta ahora”[4] ya se han terminado varios proyectos que le han dado la bienvenida a miles de personas nuevas al barrio, entre estos, están las urbanizaciones Los Colores, Cerro Norte, Nuevo mundo. Por otro lado hay  otros proyectos que aun se están edificando como Oasis de Colores y Camino de Colores. También se ha incrementado los locales comerciales que han hecho del barrio no solo un lugar para vivir sino también para comer, tomarse un café, sacar fotocopias, facilitando las labores diarias.

Sin embargo, hay habitantes como doña Diana Gómez del Limonar, que piensan que detrás de este progreso vienen problemas que le preocupan, como la inseguridad y la afectación en la movilidad.

Este reportaje es el reflejo de un barrio lleno de contradicciones como la mayoría de los barrios de esta ciudad, contado a partir del recuerdo y la percepción de algunos de sus habitantes más representativos.



[1] EL COLOMBIANO.Medellín.27,julio,2004.Pag 8a
[2] BOLETÍN INFORMATIVO DE LOS BARRIOS LOS COLORES Y CUARTA BRIGADA.Publicación bimestral.Septiembre – octubre.2006
[3] CUARTADIVISIÓNDELEJERCITONACIONAL.RESEÑAHISTORICA. [En línea]. [Colombia]. [Citado Febrero 20 de 2012]. Disponible de internet: <URL: http://www.cuartadivision.mil.co/?idcategoria=90186>
[4] ELMUNDO.Medellín.14.Noviembre.2010.6b

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